Cuento de Navidad en Chueca

Cuento de Navidad · Firma invitada

A veces el mejor regalo es una conversación

Un pequeño cuento de Navidad desde Chueca.

Por Grace Gala 🦋

Café, galletas y unas botas cowboy

Esta mañana salí temprano de casa. Me encanta esa primera hora del día en la que todo comienza, aunque reconozco que, para mí, esa primera hora son ya las nueve o incluso las diez.

Mi primer objetivo es tomar café. En eso soy muy difícil de contentar, así que ya tengo mis lugares favoritos, donde me conocen y saben cómo me gusta. El olor del café me inspira y me hace sentir bien.

Si hace buen día (soy muy friolera), me quedo en alguna terraza. Si no, me siento dentro y dedico unos minutos simplemente a disfrutar del momento. Y, por supuesto, echo una visual a mi móvil. Instagram, Facebook, siempre suele haber algún mensaje bonito de mis seguidores.

Después, mi rutina me lleva a las pastelerías. No tengo remedio: me encanta pararme delante de una tienda de dulces. Allí compro unas galletas de chocolate sin gluten que me voy comiendo por la calle mientras miro los escaparates. Siempre descubro algo nuevo: moda, libros… Pero las zapaterías son mi debilidad. Ahora estoy viendo unas botas cowboy que ya tengo fichadas, a ver si con el Black Friday consigo comprarlas más baratas, que también hay que cuidar la economía doméstica.

Así que continúo mi paseo, dejo atrás Hortaleza y llego a la plaza de Pedro Zerolo.

El árbol de Pedro Zerolo

¿Y eso? ¡Qué sorpresa! No me lo esperaba.

¡Pero no puede ser! ¿Ya estamos otra vez en Navidad?

Un inmenso árbol de Navidad se ha adueñado de toda la plaza… ¡Y me encanta! 🎄

Me senté en uno de los bancos y me quedé unos instantes mirando aquel árbol. Y, casi sin darme cuenta, una lágrima brotó de mis ojos. No sé exactamente por qué, pero aquella imagen despertó en mí unas sensaciones que hacía tiempo que no sentía.

Quizá porque Chueca tiene algo especial. Hay sensaciones que cuesta explicar y que, sin embargo, en muy pocos lugares podemos sentir como aquí.

Aquel árbol me llevó a recordar otras Navidades, momentos tan bonitos en los que esperaba estas fechas con ilusión: las vacaciones del cole, las primeras luces, aquellos días en los que las pequeñas cosas nos hacían felices y todo parecía tener una magia especial.

Y entonces empecé a pensar en lo que nos esperaba durante estos días. En cómo he cambiado, en cómo hemos cambiado. Las cenas de compromiso, alguna salida con amigos, las comidas de empresa, los regalos que casi nunca necesitas y las celebraciones…

Ahora parece que quien manda es Papá Noel, aunque lo confieso: yo soy de Melchor. ¡Por siempre! 👑

Una Navidad más. Otro año que se acaba.

La llamada

Y, mientras seguía mirando el árbol, perdida en mis pensamientos, sonó de repente mi móvil.

No me lo podía creer. ¡Era ella!

No me atrevía a contestar. Me puse supernerviosa. ¡Hacía tanto tiempo!

—¿Hola?

Su voz era cálida. Me había enamorado de su voz desde el primer momento en que la escuché… hacía ya varios años.

—¿Cómo estás?

—Estoy en Madrid y había pensado que, si no estás muy ocupada, podríamos tomarnos un café juntas…

Y, de repente, el sonido de un claxon me despertó.

Seguía sentada en aquel banco de la plaza de Pedro Zerolo, con el árbol delante de mí.

¿Y por qué no?

Sonreí y pensé: ¿Y por qué no? ¿Por qué no puede hacerse realidad?

¿Por qué no podemos llamar a esa persona a la que hace tanto tiempo que no llamamos? ¿Por qué no intentar recuperar una amistad que creíamos perdida?

A veces basta con dar el primer paso, levantar el teléfono y dejar que la magia de la Navidad funcione.

Quizá esta Navidad el mejor regalo no esté debajo de ningún árbol.

Quizá el mejor regalo sea un reencuentro… o conocer a esa persona con la que acabas de cruzar una mirada en una cafetería. Porque no todo va a ser mirar mi Instagram… ¡Es Navidad!

Porque, a veces, el mejor regalo es una conversación… y dejar que todo surja.

Grace Gala 🦋

La Tribu 🎁

Esta Navidad,
empieza una conversación.

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