En pleno centro de Chueca, en la calle Augusto Figueroa, se esconde Intruso Bar, un local que no se queda quieto: es música en directo, baile, risas y buena atmósfera, todo en un mismo sitio. No hay pretensiones, pero lo tiene todo para que termines bailando sin darte cuenta. El local cuenta con unos 180–200 m², dos barras, pista de baile, zona de mesas y un pequeño reservado —todo dispuesto para proponer noches vibrantes y diversas, sin elitismos ni poses. Su programación es ecléctica y envolvente: conciertos en directo, jam sessions semanales, sesiones DJ, comedia improvisada, presentaciones y afterparties. No importa si vienes a bailar, a escuchar o a reír; aquí hay un plan para ti.
Música que mueve
Intruso busca sin miedo los ritmos con alma: música negra, funk, disco, afrobeat y soul, mezclada con electrónica moderna para luego volcarse en momentos de baile puro y sin filtros. Los lunes suelen reservarse para las jam sessions de blues & roots, con entrada libre (solo se pide consumición), y los martes la cita es con jazz o fusión. Un plan auténtico y sin pretensiones. Intruso Bar es un refugio en el que puedes aparecer solo con ganas de vivir algo real: una canción que te golpee, un chiste que te sorprenda, un ritmo que te saque a bailar. Hay locales que se apuntan a ser elegantes o modernos; Intruso se apunta a ser recuerdo, a ser un lugar al que vuelves porque sabes que la noche no es previsible… y eso nos encanta.
Web: http://www.intrusobar.com/
Dirección: C. de Augusto Figueroa, 3, Centro, 28004 Madrid